La Asociación Vasca de Periodistas-Euskal Kazetarien Elkartea y el Colegio Vasco de Periodistas-Kazetarien Euskal Elkargoa organizaron ayer una mesa redonda coincidiendo con la fecha del nacimiento del escritor.

De izda a dcha Joserra Plaza; Rosa Leguineche; Txuskan Coterón; Fermín Galindo profesor en la Universidad de Santiago de Compostela y Begoña Marañón, directora Cadena SER Euskadi
Ayer hubiera cumplido 75 años. Quién le conoció bien dice que su vida fue muy intensa, tanto que podría duplicar esos años. Y, además, la realidad es que Manu Leguineche no se ha ido, sigue muy presente en todos los ambientes periodísticos y literarios. Con la frase “chaval, a trabajar” hizo historia, ésta era la primera identificación que tenía todo aquel periodista o cámara de su maestro. La realidad en este intuitivo hombre de la comunicación no era otra que el trabajo oportuno para una humanización de la sociedad. De ahí que sus personajes fueran los sencillos, los humildes que encontraba en las cercanías de los conflictos, de aquello que, con su “olfato” llegaba a desarrollar con una subjetiva noticia.
La Asociación Vasca de Periodistas – Euskal Kazetarien Elkartea y el Colegio Vasco de Periodistas – Kazetarien Euskal Elkargoa , bajo el título “ Manu Leguineche, en el corazón y memoria de Bilbao” recordaron ayer la figura del periodista más solidario de todos los tiempos, lo que el mismo llego a denominar “las rutas de la solidaridad”. Txuskan Coterón, presidente y Decano abrió la mesa redonda destacando la humanidad de Manu Leguineche y el amor a su tierra vasca (Arrazua-Bizkaia), a pesar de haber viajado durante toda su vida y haberse instalado en Brihuega (Guadalajara). Recordó el premio otorgado en 2007 por la Asociación Vasca de Periodistas.
En el encuentro participó también su amigo y cámara, Joserra Plaza que aportó un video inédito dónde Leguineche se convierte en un auténtico visionario de los actuales conflictos de religiones, teniendo en cuenta que la grabación se realizó en enero del 2001. Rosa Leguineche, su hermana, destacó la ilusión que a él le hacían los recuerdos de agradecimiento de los periodistas vascos, su tierra, a la que siempre quiso a pesar de la distancia. Fermín Galindo, profesor de periodismo en la Universidad de Santiago de Compostela, habló del maestro con palabras mayúsculas, desde la perspectiva de un admirador que, si bien no llegó a conocerle, ha realizado un estudio exhaustivo de la persona, el hombre, el periodista y el escritor formidable.
Begoña Marañón, directora de la Cadena Ser Euskadi, se acercó a su obra: “La felicidad de la tierra”, “El club de los falto de cariño”, “La vuelta al mundo en 81 días”, “El camino más corto”… y el libro que compartiera con Miguel Delibes y Nestor Lujan “25 años de escopeta y pluma”.
Manu Leguineche volvió a protagonizar ayer el tiempo de la noticia, del periodismo de clase, del comunicador que cuenta historias y poseedor de una extraordinaria vitalidad que le llevaron a ser mentor de muchos jóvenes profesionales y que hoy continúa siendo la gran referencia del periodismo.
Nekane Vado