La Federación Internacional de Periodistas (FIP) condena la serie de ataques sufridos por diversos medios de comunicación y periodistas en los últimos días en Marruecos y pide a las autoridades marroquíes que localicen y lleven a los autores ante la justicia. Dos periodistas españoles fueron golpeados cuando cubrían el juicio de siete periodistas saharauis en Casablanca. En un incidente distinto, un grupo de asaltantes armados saqueó el lunes la oficina regional de la cadena pública de televisión marroquí en la ciudad de El Aiún.
“La clase de violencia sufrida por los periodistas en los últimos días es escandalosa“, ha declarado Aidan White, secretario general de la FIP. “Es inaceptable”, ha dicho, “esa descarga de furia pública sobre los periodistas por asuntos políticos”.
Según diversas informaciones, dos periodistas españoles, Antonio Parreño, de la cadena pública TVE, y Eduardo Marín, de la Cadena SER, fueron atacados por una parte del público asistente. Sucedió en el momento en que empezaban a filmar y fotografiar a los procesados, siete activistas del Frente Polisario, en el tribunal de Aïn Sebaa, en Casablanca, el viernes. La policía intervino para protegerles, pero borró su material gráfico. Las autoridades marroquíes se han quejado repetidamente del modo en el que los medios de comunicación españoles cubren la actualidad marroquí.
En un incidente separado, la oficina regional de la Société Nationale de la Radio Télévision (SNRT) en El Aiún fue atacada el lunes por un grupo de gente armada con cuchillos y machetes. La oficina de la SNRT fue saqueada y dos vehículos dañados. Los periodistas y empleados lograron escapar. Los ataques tienen lugar en medio de los choques de las fuerzas de seguridad y gente saharaui que habían organizado un campamento durante casi un mes, en las afueras de El Aiún, como protesta por las condiciones de vida, sociales y la discriminación de los saharauis. Al menos, cinco personas han muerto en choques diversos y docenas han resultado heridas.
Según el Sindicato Nacional de la Prensa Marroquí (SNPM), afiliado a la FIP, los atacantes portaban carteles del Frente Polisario que lucha por la independencia del Sahara Occidental.
La FIP condena ambos ataque
s y pide a las autoridades que garanticen la protección de los periodistas que trabajan en Marruecos.
“Estamos con nuestras organizaciones afiliadas, en España y Marruecos, y contra la violencia que tiene a los medios como objetivo”, ha añadido White: “Las autoridades deben mostrar una tolerancia cero contra toda forma de intimidación de los poderes locales hacia los reporteros extranjeros”.
La FIP representa a más de 600.000 periodistas en 125 países
“La clase de violencia sufrida por los periodistas en los últimos días es escandalosa“, ha declarado Aidan White, secretario general de la FIP. “Es inaceptable”, ha dicho, “esa descarga de furia pública sobre los periodistas por asuntos políticos”.
Según diversas informaciones, dos periodistas españoles, Antonio Parreño, de la cadena pública TVE, y Eduardo Marín, de la Cadena SER, fueron atacados por una parte del público asistente. Sucedió en el momento en que empezaban a filmar y fotografiar a los procesados, siete activistas del Frente Polisario, en el tribunal de Aïn Sebaa, en Casablanca, el viernes. La policía intervino para protegerles, pero borró su material gráfico. Las autoridades marroquíes se han quejado repetidamente del modo en el que los medios de comunicación españoles cubren la actualidad marroquí.
En un incidente separado, la oficina regional de la Société Nationale de la Radio Télévision (SNRT) en El Aiún fue atacada el lunes por un grupo de gente armada con cuchillos y machetes. La oficina de la SNRT fue saqueada y dos vehículos dañados. Los periodistas y empleados lograron escapar. Los ataques tienen lugar en medio de los choques de las fuerzas de seguridad y gente saharaui que habían organizado un campamento durante casi un mes, en las afueras de El Aiún, como protesta por las condiciones de vida, sociales y la discriminación de los saharauis. Al menos, cinco personas han muerto en choques diversos y docenas han resultado heridas.
Según el Sindicato Nacional de la Prensa Marroquí (SNPM), afiliado a la FIP, los atacantes portaban carteles del Frente Polisario que lucha por la independencia del Sahara Occidental.
La FIP condena ambos ataque

“Estamos con nuestras organizaciones afiliadas, en España y Marruecos, y contra la violencia que tiene a los medios como objetivo”, ha añadido White: “Las autoridades deben mostrar una tolerancia cero contra toda forma de intimidación de los poderes locales hacia los reporteros extranjeros”.
La FIP representa a más de 600.000 periodistas en 125 países

