
Miguel Galván Gutiérrez, a las pocas horas de llegar a Madrid ha comentado con algunas personas con las que ha hablado, que estaba muy feliz de estar en España. Con el rostro muy cansado por las horas del trayecto La Habana – Madrid, el periodista excarcelado ayer ha tenido el detalle de transmitir el saludo de uno de sus sus mejores compañeros en la penitenciaria de Guanajay para una amiga de la familia que reside en Sevilla. El apadrinado de la Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería (AP-APAL) a través de Reporteros sin Fronteras (RsF), tuvo la gentileza de posar para la cámara fotográfica de Antonio Ballesteros. Fueron las primeras fotos que se hizo en nuestro país.
Recién llegado al hostal Welcome, en Vallecas (Masdrid), Miguel Galván habló telefónicamente, a través del móvil de Antonio Ballesteros, con María Benjumea, muy amiga del periodista Alfredo Felipe Fuentes, que continua en la prisión de Guanajay, a la espera del anuncio de su excarcelación. En un princicio, nos dice María, “no me oía- seguramente consecuencia del avión- pero él creía que se había quedado sordo en la cárcel. Estaba bajo shock (pasan miedo en el avión, nada más abandonar la cárcel) y me hablaba a toda velocidad y a gritos”. Pero lo que realmente emocionó a Benjumea fue cuando Galván le transmitió los recuerdos de Alfredo Felipe Fuentes. Según María se le notaba “muy feliz de estar en España”.
Por su parte, Antonio Ballesteros, que acostumbra a fotografiar a todos los excarcelados cuando llegan a España, notó que Galván estaba cansado. “Apenas ha podido dormir una hora y media -nos dice- y el viaje es muy largo. Justo después de la foto ya se lo ha llevado Carlos Payá para comprarle un móvil y las cosas de aseo más inmediatas que va a necesitar”.
Las fotografías que tomó Balleteros a Galván fueron con la corbata que las autoridades cubanas les obligan a llevar a los liberados al tomar el avión que les conduce a España.

