De izquierda a derecha: Almudena Grandes, Manuel González, Sara Velert y José Precedo.
“El ERE en El País tiene un efecto pernicioso para toda la profesión”. Manuel González, presidente del Comité de Empresa de Ediciones El País, ha sacado hoy la voz de la plantilla a la calle. En una rueda de prensa celebrada esta mañana en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid en la que también han participado las columnistas Almudena Grandes y Maruja Torres, los representantes del Comité de Empresa del diario del Grupo Prisa han denunciado el proceso de reducción de plantilla propuesto por la empresa (139 trabajadores; prejubilaciones voluntarias para todos aquellos con 58 años en 2013, con el 55% del salario, y el 65% para los que superen los 60 años) por “no ajustarse a derecho y ser innecesario para la viabilidad de Ediciones El País”.
El plazo de 30 días que empresa y trabajadores se han dado para negociar el ERE expira mañana jueves 8 de noviembre sin perspectivas de acuerdo, resolución a la que el Comité deEmpresa responderá con demandas colectiva e individuales y otras medidas sindicales.
Invitado a observar alternativas como la aplicación de un ERTE o la rebaja salarial colectiva –“porque colectivo es el espíritu de este diario y el de su plantilla”, ha definido González-, el Grupo Prisa ha rechazado las propuestas de los trabajadores para ahorrar los 14 millones de euros que pretende el ERE aduciendo pérdidas en el tercer trimestre del año –“que incluye agosto, mes tradicionalmente nefasto para las ventas”, ha matizado- y la previsión de que 2013 cierre en números rojos –“cuando Ediciones El País es una empresa viable que ganó 800 millones de euros entre 2010 y 2012”, ha precisado.
El Comité de Empresa también ha desmentido que la media salarial de la plantilla sea de 88.000 euros, como asegura la empresa “en un ejercicio de contabilidad que incluye 54 salarios de 209.000 euros en 2010”, sino de 66.000 euros, en una horquilla salarial que contempla salarios de 24.000 euros brutos al año y estos otros de más de 200.000, “sin mencionar los 13 millones de euros que ingresa el consejero delegado del Grupo y artífice del ERE, Juan Luis Cebrián”.
Los trabajadores, que han convocado a los lectores del diario a la concentración que celebrarán a las 18.00 horas de hoy en la Puerta del Sol de Madrid, han advertido de que el deterioro de la calidad que acompañaría a una reducción de plantilla del calibre de la propuesta traerá consigo pérdida de confianza de lectores y anunciantes y, por ende, una repercutirá en las ventas, contrayendo todavía más sus cuentas. “El periodismo no tiene que ser un fondo de inversión de alto riesgo”, ha defendido Manuel González, “y haríamos mejor en recuperar la filosofía con la que nacieron estas empresas editoras cuyo primer objetivo no era ganar dinero”.
Con la justificación de convertir a El País en un “periódico global y coherente”, la empresa pretende reducir un 80% la plantilla de sus delegaciones autonómicas, propósito que, a juicio de Sara Velert de la delegación del diario en la Comunidad Valenciana y de José Precedo de la de Galicia “destruye la mirada plural y diversa que el diario ofrecía de España y desgarra el esquema de valores, emanado de la Constitución del 78, que la plantilla defiende en las páginas de El País”.
Invitada a acompañar a los miembros del Comité en la mesa, la columnista Almudena Grandes ha lamentado que la reforma laboral esté destruyendo los valores democráticos de la Transición que imperan en las páginas de “este diario con el que me siento orgullosa y honrada de colaborar”.
Para concluir y en teleconferencia desde Barcelona, Maruja Torresha atribuido “este y otros ERE” a la “codicia” y el “capitalismo gore”, ha recordado las palabras del consejero delegado del Prisa, Juan Luis Cebrián, admirando al expresidente del Grupo y ya fallecido Jesús de Polanco, del que el 23 de octubre de 1988 dijo: “A su lado he aprendido el humanismo que encierra el mundo de la empresa y de la economía, algo demasiado desconocido para los españoles, castigados durante décadas por el capitalismo feudal y agrario, víctimas hoy del éxito de los especuladores financieros, y huérfanos del espíritu saintsimoniano que ha facilitado el desarrollo industrial y tecnológico de tantos países”. A lo que la columnista ha contrapuesto una frase de Groucho Marx: “Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros”.
#HUELGAENELPAIS

